Un blanco quebrado reduce el deslumbramiento respecto al blanco puro, manteniendo lectura de sombras. Superficies con acabado mate evitan picos de luminancia. Maderas claras y telas naturales distribuyen luz cálida y agradable. Prioriza alféizares, techos y paredes opuestas a ventanas para conseguir difusión homogénea, calmada y bella.
Coloca escritorios perpendiculares a ventanas para minimizar brillos directos en pantallas. Usa tapetes antirreflejo y monitores con buen tratamiento. Evita cristales enfrentados que creen destellos cruzados. Deja pasillos claros para que la luz viaje y regula alturas de estantes, evitando cortar haces que iluminan mesas de trabajo.